Foro Mundial de la Ayahuasca 2026

Girona acoge en septiembre de 2026 el mayor encuentro sobre ayahuasca de la historia, nacido de la fusión de la World Ayahuasca Conference y la Conferencia Indígena de la Ayahuasca.

Hay momentos en que dos corrientes de un mismo río deciden encontrarse. Eso es exactamente lo que ocurre en 2026 con el mundo de la ayahuasca: los dos eventos de referencia internacional sobre esta planta sagrada —la World Ayahuasca Conference y la Conferencia Indígena de la Ayahuasca— se unen por primera vez para crear algo mayor que la suma de sus partes. El resultado es el Foro Mundial de la Ayahuasca, que se celebrará en Girona del 11 al 13 de septiembre de 2026.

Si te interesa la ayahuasca desde cualquier ángulo —científico, espiritual, jurídico, artístico o simplemente humano— esta cita constituye una oportunidad única. Y puede que no se repita en mucho tiempo.

Dos historias que convergen

Para entender por qué este foro supone un hito, hay que conocer de dónde viene cada una de las dos tradiciones que lo forman. La World Ayahuasca Conference nació en 2014 organizada por ICEERS, el International Center for Ethnobotanical Education, Research, and Service, con sede en Barcelona. Su primera edición se celebró en Ibiza. En 2016 llegó a Río Branco, en el corazón del Acre brasileño, y en 2019 regresó a Cataluña, esta vez a Girona, donde reunió a investigadores, facilitadores, políticos, artistas y representantes de decenas de países para debatir el presente y el futuro de la ayahuasca en el mundo globalizado. El evento supuso, en cada edición, la conferencia sobre ayahuasca de mayor relevancia en el circuito occidental.

Pero en esa edición de 2016 en Río Branco ocurrió algo significativo. Los líderes espirituales indígenas, presentes en el evento, hicieron pública una carta abierta: reclamaban su propio espacio. Un espacio donde no fueran invitados unos minutos, sino que se convirtieran en los protagonistas absolutos. Donde su conocimiento no fuera objeto de estudio, sino la voz principal del debate.

Esa carta fue el origen de la Conferencia Indígena de Ayahuasca. Impulsada por líderes como Benki Piyãko del pueblo Ashaninka, Nixiwaka Biraci Brasil Yawanawa y Ninawa Pai da Mata de los Huni Kuin, la primera edición se celebró en diciembre de 2017 en el territorio Puyanawa, en Mâncio Lima, Acre. Era un evento cerrado, sin cobrar entrada, sólo para invitados seleccionados: un espacio de gobernanza indígena pura, donde las voces que llevan generaciones custodiando la planta podían hablar sin intermediarios. Las ediciones de 2018, 2019 y 2022 confirmaron su relevancia, con más de 600 participantes en las últimas ediciones y representantes de pueblos de Brasil, Perú, Colombia, Ecuador, México, Canadá y otros.

Dos modelos distintos. Dos audiencias distintas. Un mismo tema central: cómo proteger la ayahuasca, sus conocimientos y a los pueblos que la custodian, en un mundo donde estas prácticas se han globalizado y empiezan a formar parte de la conversación.

Por qué esta unión tiene sentido

Durante años, estos dos mundos se miraban con respeto, pero desde la distancia. La academia y la ciencia occidental construyendo marcos regulatorios, analizando efectos terapéuticos, abriendo debates legales. Los líderes indígenas exigiendo reciprocidad, protección de su patrimonio genético y cultural, y el reconocimiento de que la ayahuasca no representa únicamente un compuesto químico, sino el corazón de una cosmovisión viva.

El Foro Mundial de la Ayahuasca de 2026 constituye la respuesta institucional a esa tensión: no hay forma de hablar bien del futuro de la ayahuasca si esas dos conversaciones no se producen en el mismo lugar y al mismo tiempo. El foro no supone una fusión de conveniencia, sino de necesidad.

El evento lo organizan conjuntamente ICEERS — el mismo motor detrás de todas las ediciones de la World Ayahuasca Conference — y el Instituto Yorenka Tasorentsi, presidido por Benki Piyãko, que ha liderado el espacio indígena desde el principio. Dos organizaciones con trayectorias complementarias y filosofías que, en el fondo, siempre apuntaron en la misma dirección.

Qué esperar en Girona

El foro se celebra en Girona, la misma ciudad que ya acogió AYA2019. Una elección no casual: Girona tiene dos mil años de historia, una escala humana que favorece el encuentro real, y se encuentra a menos de una hora de Barcelona en tren de alta velocidad. El Palacio de Congresos de Girona constituye el epicentro, con varios escenarios paralelos y el espacio Shovo Xinã, un mercado de ideas donde organizaciones, artesanos y emprendedores con principios éticos tendrán presencia.

El programa se articula en torno a seis grandes ejes temáticas: biocultura indígena, artes e interculturalidad, legislación y políticas regulatorias, seguridad y buenas prácticas, ciencia y propiedad intelectual, y protección de territorios y ecosistemas. Más de cien ponentes —líderes espirituales indígenas, científicos, artistas, juristas y responsables políticos —tomarán la palabra durante tres días, con talleres prácticos y eventos previos los días 9 y 10 de septiembre.

Entre las voces confirmadas aparecen Benki Piyãko, Nixiwaka Biraci Brasil Yawanawa y Ninawa Pai da Mata por la parte indígena. Por el lado académico y científico, el etnofarmacólogo Dennis McKenna, uno de los investigadores de ayahuasca con más trayectoria internacional; Monica Gagliano, investigadora pionera en cognición vegetal; y Paul Stamets, referencia mundial en micología y psicodélicos. El filósofo cultural Charles Eisenstein y la etnobotánica Kathleen Harrison completan un cartel que refleja exactamente la amplitud del diálogo que el foro quiere impulsar.

Se esperan más de 2.000 asistentes, lo que lo convertiría en el mayor encuentro sobre ayahuasca celebrado hasta la fecha.

Una repercusión más allá del evento

Los debates que se producirán en Girona tienen consecuencias reales. El comercio global de ayahuasca crece sin regulación clara. Los conocimientos tradicionales de los pueblos amazónicos resultan objeto de patentes por parte de empresas occidentales. Varios países están diseñando marcos legales para la terapia psicodélica sin haber consultado a quienes llevan siglos usando estas plantas. La propiedad intelectual sobre el conocimiento genético representa una batalla legal de difícil solución e imprevisibles consecuencias.

El Foro Mundial de la Ayahuasca no representa un evento de turismo espiritual. Se trata de una conversación política, científica y cultural de altísimo nivel, donde las decisiones que se tomen —o que se dejen de tomar— afectarán directamente a los territorios amazónicos, a los pacientes que buscan alternativas terapéuticas y a millones de personas que han entrado en contacto con esta medicina en algún momento de su vida.

Si has seguido cualquier edición de la World Ayahuasca Conference, si conoces la historia de los congresos indígenas, o si simplemente sientes que este tema merece más atención de la que recibe: el 11 de septiembre de 2026 en Girona es una fecha que no debería pasar desapercibida.

Toda la información, programa y entradas en www.ayahuasca2026.com.